Destacada graduada del IIN: Rebecca Kastin
La salud no consiste en reparar un cuerpo dañado, sino en restaurar la confianza.
Pasé décadas tratando de perfeccionar mi cuerpo mediante reglas alimenticias y disciplina, creyendo que si lograba hacerlo bien, finalmente me sentiría a gusto. Por fuera, parecía sana y en plena forma. Por dentro, estaba agotada y desconectada. Sanar mi propia relación con la comida, el estrés y la autoestima me hizo darme cuenta de que quería ayudar a las mujeres a superar las restricciones y avanzar hacia una verdadera nutrición, y ese deseo me llevó a IIN.
Después de completar el Programa de Formación de Entrenadores de Salud™, no solo obtuve una formación, sino que adquirí un marco que conectaba la nutrición funcional, la salud hormonal y la regulación del sistema nervioso de una manera que finalmente tenía sentido. El IIN me ayudó a pasar del control a la colaboración, tanto en mi vida personal como en mi trabajo. Ahora, guío a mujeres de mediana edad hacia una salud metabólica sostenible y un equilibrio duradero, sin culpa, agotamiento ni reglas rígidas.
Preguntas y respuestas: El comienzo: ¿Qué te llevó a seguir este camino?
¿QUÉ TE ATRAJO POR PRIMERA VEZ AL MUNDO DE LA SALUD, EL BIENESTAR Y LA NUTRICIÓN FUNCIONAL?
R: Lo que me atrajo fue el proceso de sanar mi propia relación con la comida, mi cuerpo y mi salud. Durante décadas, hice lo que a tantas mujeres se les enseña a hacer. Intenté controlar mi cuerpo y, en muchos sentidos, mi vida, a través de normas alimentarias y disciplina en busca de la perfección y la autoestima. Por fuera, parecía sana. Por dentro, estaba agotada, agotada y desconectada. Esa experiencia cambió fundamentalmente mi forma de ver el bienestar.
Cuando empecé a reparar mi relación con la comida, el metabolismo y la confianza en mí misma, sentí una profunda curiosidad por la alegría, la encarnación y por qué ciertos enfoques funcionaban temporalmente, pero al final fracasaban. La nutrición funcional, combinada con la conexión entre la mente y el cuerpo, me proporcionó un marco que finalmente dio sentido a mi experiencia vital. Cambió el enfoque del control a la curiosidad, y del castigo a la colaboración. Mi trabajo actual se basa en ese entendimiento. La verdadera salud no consiste en arreglar un cuerpo o un alma rotos, sino en restaurar la seguridad, el amor propio, la nutrición y la confianza, algo que tuve que aprender por mí misma antes de poder ayudar a otros a hacer lo mismo.
¿Hubo algún momento en el que te diste cuenta de que querías apoyar a las mujeres de una manera diferente a la que veías en el sector del bienestar convencional?
R: Empecé a darme cuenta de que gran parte del bienestar convencional se centraba en corregir o reforzar la disciplina, sin tener en cuenta la relación más profunda que las mujeres tenían consigo mismas. Las mujeres no estaban fallando. Estaban respondiendo al estrés, a las hormonas, a la sobrecarga del sistema nervioso y al peso de sus vidas. El verdadero punto de inflexión para mí fue darme cuenta de que el cambio duradero no provenía de esforzarse más o controlar la alimentación de forma más estricta. Provenía de dejar ir y reconstruir la confianza y la compasión con el cuerpo. No quería enseñar a las mujeres a ignorar sus necesidades. Quería ayudarlas a comprender sus señales, suavizar el diálogo interno y crear salud desde el respeto por una misma en lugar de la autocrítica. Ese cambio del control a la conexión sigue guiando mi trabajo.
Preguntas y respuestas: De los síntomas a la plenitud
CUANDO EMPEZASTE A TRABAJAR CON MUJERES, ¿QUÉ PATRONES O FRUSTRACIONES NOTASTE QUE TE HICIERON QUERER ALTERARTE DE LAS DIETAS Y LAS SOLUCIONES RÁPIDAS?
R: Vi que se repetía el mismo patrón en todas las mujeres con las que trabajaba: restricción, privación, resultados a corto plazo y luego vergüenza cuando el enfoque dejaba de funcionar. Lo que seguía no era solo agotamiento, juzgarse a si mismo y autodesprecio. Las mujeres asumían que habían fracasado en lugar de cuestionar el mensaje en sí. Hacer dieta no resolvía el problema. A menudo reforzaba la desconexión y la crítica hacia el cuerpo. Lo que las mujeres realmente necesitaban no era otra dieta, sino alimentarse con comida real y completa, estabilidad y una sensación de seguridad. Cuando el juicio se suavizó y el cuerpo se sintió apoyado, todo comenzó a cambiar.
¿CUÁNDO TE DIJISTE QUE SANAR LA RELACIÓN CON LA COMIDA, EL ESTRÉS Y EL SISTEMA NERVIOSO ERA TAN IMPORTANTE COMO LA NUTRICIÓN EN SÍ MISMA?
R: Al principio de mi formación, cuando era una estudiante nueva, Joshua [Rosenthal] estaba comentando el caso de una mujer guapa y con mucho éxito. En apariencia, parecía feliz y triunfadora, pero al final de una larga jornada laboral llegaba a casa, se ponía unos pantalones de chándal y se comía todo lo que había en la nevera. Joshua explicó que ella no tenía una relación disfuncional con la comida. Tenía una relación tensa consigo misma. La comida no era el problema. Estaba llenando un vacío que la hacía sentir abrumada y poco querida. Ese momento me dejó paralizada. Fue la primera vez que todas las piezas encajaron. Me di cuenta de que la comida, o restringirla, no podía resolver patrones arraigados en el estrés, el trauma, el agotamiento emocional y la sobrecarga del sistema nervioso. Esa idea se convirtió en el catalizador del cambio en mi propia vida y, en última instancia, dio forma a mi forma de trabajar con las mujeres hoy en día. Aprendí que la salud no solo tiene que ver con lo que comemos, sino con lo seguras, apoyadas y conectadas que nos sentimos con nuestro cuerpo y nuestra vida.
Preguntas y respuestas: Educación e integración
¿QUÉ TE LLEVÓ A SEGUIR TU coaching de salud A TRAVÉS DEL INSTITUTO DE NUTRICIÓN INTEGRATIVA?
R: El IIN me encontró en un momento en el que sabía que necesitaba hacer cambios en mi vida y en mi forma de pensar y cuidarme a mí misma. Estaba pasando por una etapa difícil a nivel personal y cada vez era más consciente de que mi actitud era importante, no solo para mí, sino también para mis tres hijas. No llegué al IIN con un plan claro ni con un objetivo específico en mente. Llegué buscando una comprensión más profunda de mi propio bienestar.
El programa me proporcionó idioma la perspectiva que me ayudaron a establecer conexiones entre la alimentación, el estrés y el amor propio de una forma que no había experimentado antes. Lo que comenzó como una formación se convirtió en la base de mi forma de vivir, de criar a mis hijos y de apoyar ahora a otras mujeres. El IIN me ayudó a aprender a cuidarme de una manera sostenible, y eso lo cambió todo.
COMO GRADUADO DEL IIN, ¿CÓMO TE AYUDÓ TU FORMACIÓN A CONECTAR LA NUTRICIÓN FUNCIONAL, EL CAMBIO DE COMPORTAMIENTO Y EL BIENESTAR EMOCIONAL?
R: Mi formación me ayudó a comprender que la información por sí sola no genera cambios. El contexto sí lo hace. La nutrición funcional explica lo que el cuerpo necesita, pero el cambio de comportamiento y el bienestar emocional determinan si esas necesidades pueden satisfacerse de manera realista. El IIN me enseñó a mirar más allá de los planes y protocolos alimenticios y a comprender a la persona que tengo delante, incluyendo su estrés, sus hábitos, su historia, su genética y su capacidad. Me ayudó a salvar la brecha entre la fisiología y la vida real, de modo que las recomendaciones se perciben como un apoyo y no como una carga. Esa integración permite que mi trabajo sea eficaz y sostenible. La nutrición se convierte en una herramienta para el cuidado, no para el control, y el cambio se convierte en algo con lo que las mujeres pueden vivir, no solo seguir durante un corto período de tiempo.
¿Hubo alguna lección o momento concreto en el IIN que influyera en tu forma de trabajar con los clientes hoy en día?
R: ¡Sí! La lección sobre bioindividualidad el hecho de encontrar a las personas donde están, y no donde un plan dice que deberían estar. Esa idea cambió radicalmente mi forma de pensar y de trabajar. Me ayudó a comprender que no hay una única forma «correcta» de comer, curarse o vivir bien, y que el cambio duradero proviene de la curiosidad y la flexibilidad, no de reglas rígidas. Esa lección sigue guiando la forma en que apoyo a mis clientes hoy en día: escuchándolos primero, respetando sus experiencias vividas y creando estrategias que se adapten a sus vidas reales. Ese cambio, de prescribir a colaborar, sigue marcando todo lo que hago.
Preguntas y respuestas: Apoyo a las mujeres en la mediana edad
CUÉNTALE EE. UU. LAS MUJERES CON LAS QUE TRABAJAS ACTUALMENTE Y LO QUE SUELEN EXPERIMENTAR CUANDO ACUDEN A TI POR PRIMERA VEZ.
R: Las mujeres con las que trabajo suelen ser muy competentes y capaces, pero se sienten frustradas en silencio. Muchas están atravesando los cambios de la mediana edad, como alteraciones hormonales, cambios en los niveles de energía, el peso, el sueño, la confusión mental o el estado de ánimo, y se sienten confundidas porque lo que antes les funcionaba ya no lo hace. Cuando acuden a mí por primera vez, suelen estar cansadas de esforzarse más. Han seguido los consejos, han hecho los programas y se han culpado a sí mismas cuando sus cuerpos no han respondido como esperaban.
A menudo se da una combinación de síntomas físicos y agotamiento emocional, junto con el deseo de volver a sentirse uno mismo sin vivir con restricciones ni autocrítica constante. Lo que realmente buscan es claridad, apoyo y un camino a seguir que les resulte sostenible, algo que respete tanto su biología como sus vidas.
¿CÓMO AYUDAS A TUS CLIENTES A RECUPERAR LA SALUD METABÓLICA Y EL EQUILIBRIO HORMONAL SIN RESTRICCIONES, CULPA NI AGOTAMIENTO?
R: Ayudo a mis clientes a recuperar la salud metabólica y el equilibrio hormonal desplazando el enfoque de las restricciones hacia la nutrición, la regulación y la constancia. En lugar de pedir a las mujeres que coman menos o se esfuercen más, comenzamos por estabilizar el cuerpo mediante una alimentación adecuada, un nivel equilibrado de azúcar en sangre y ritmos diarios que lo favorezcan. Analizo el panorama completo. Eso incluye cómo come, duerme, se mueve, maneja el estrés y se habla a sí misma una mujer. Construimos una estructura sin rigidez y responsabilidad sin vergüenza.
Cuando el sistema nervioso se siente respaldado, el cuerpo responde mucho mejor a los cambios. Al abordar la fisiología junto con el comportamiento y el bienestar emocional, los clientes pueden recuperar la confianza en sus cuerpos. El resultado es una mejora de la energía, un metabolismo más estable y un equilibrio hormonal que se siente sostenible, no agotador.
CUANDO UNA CLIENTE EMPIEZA A SENTIRSE MÁS TÚ MISMA DE NUEVO, ¿QUÉ CAMBIOS SUELEN APARECER PRIMERO?
R: Cuando una clienta comienza a sentirse más ella misma de nuevo, los primeros cambios suelen ser sutiles pero significativos. La energía se vuelve más estable a lo largo del día; la digestión mejora y la hinchazón o las molestias comienzan a disminuir. El sueño suele ser más reparador y los antojos se calman, lo que hace que la comida resulte menos pesada. Muchas mujeres también notan cambios en tu estado de ánimo y en tu claridad mental. Hay menos reactividad, menos autocrítica y más confianza en tus decisiones. Te sientes más tranquila en tu cuerpo y más resistente ante el estrés. Estas primeras señales nos indican que el cuerpo se siente más seguro y más apoyado. A partir de ahí, pueden producirse mejoras metabólicas y hormonales más profundas de forma natural, sin esfuerzo ni agotamiento.
Preguntas y respuestas: Filosofía y perspectiva
INTEGRAS LA REGULACIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO EN TU TRABAJO. ¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE PARA UNA SALUD SOSTENIBLE?
R: La regulación del sistema nervioso es fundamental porque un cuerpo desregulado siempre da prioridad a la supervivencia sobre la reparación. Cuando el sistema nervioso está sometido a un estrés constante, procesos como la digestión, el equilibrio hormonal, el metabolismo y el sueño se ven comprometidos, por muy «saludables» que parezcan los hábitos de una persona sobre el papel. Al apoyar primero la regulación, el cuerpo puede salir del estado de lucha o huida y pasar a un estado en el que la curación y la adaptación son posibles. Esto permite que los cambios en la nutrición, el movimiento y el estilo de vida se afiancen, en lugar de sentirse como otra cosa más que hay que gestionar o forzar. La salud sostenible no se construye con fuerza de voluntad. Se construye cuando el cuerpo se siente lo suficientemente seguro como para responder.
¿CUÁL ES UN MITO COMÚN SOBRE LA SALUD O EL METABOLISMO EN LA MEDIANA EDAD QUE TE INTERESA REFORMULAR?
R: Uno de los mitos más perjudiciales es que el deterioro metabólico en la mediana edad es inevitable y que el aumento de peso o la pérdida de vitalidad son simplemente el precio del envejecimiento. La mediana edad es un periodo de transición, no de fracaso. Durante la perimenopausia y la menopausia, el cuerpo responde a los cambios hormonales, a las variaciones en los niveles de estrógeno y progesterona, al estrés acumulado y a años de desnutrición o esfuerzo excesivo, no se «rompe» de repente. Cuando dejamos de luchar contra estos cambios y empezamos a apoyar al cuerpo con el combustible adecuado, entrenamiento de fuerza, descanso y regulación del sistema nervioso, el cuerpo vive en armonía.
¿QUÉ TE GUSTARÍA QUE MÁS MUJERES ENTENDIERAN SOBRE EL CUIDADO DE SU CUERPO DURANTE ESTA ETAPA DE LA VIDA?
R: Me gustaría que más mujeres comprendieran que sus cuerpos necesitan más apoyo, no más disciplina. Esta etapa de la vida requiere escuchar con más atención, reducir el ritmo cuando sea necesario y desarrollar la constancia en lugar de perseguir extremos. Cuidar el cuerpo en la mediana edad no consiste en recuperar el pasado. Se trata de crear estabilidad, fuerza y confianza para los años venideros.
Preguntas y respuestas: Vivir el trabajo
¿CÓMO CUIDAS TU ENERGÍA, TU METABOLISMO Y TU BIENESTAR?
R: Me gusta llevar una vida sencilla y constante. Me centro en comer lo suficiente, dando prioridad a las proteínas, y en mantener unos ritmos diarios estables en cuanto a comidas, ejercicio y sueño. Hago entrenamiento de fuerza, camino con regularidad y presto mucha atención a cómo se manifiesta el estrés en mi cuerpo. El apoyo al sistema nervioso, el tiempo al aire libre y los límites claros en torno al descanso son tan importantes para mí como la nutrición. Ya no busco la perfección. Me centro en lo que es sostenible, porque la constancia es lo que permite que mi cuerpo se sienta apoyado.
¿CUÁL ES EL HÁBITO SENCILLO QUE MARCA LA MAYOR DIFERENCIA EN TU DÍA A DÍA?
R: Dormir y mantener un horario regular para acostarme. Proteger mi sueño favorece todo lo demás que hago, desde la energía y el metabolismo hasta el estado de ánimo y la concentración. Cuando duermo de forma regular, mis días son más estables y mi cuerpo responde mejor en todos los aspectos.
CUANDO LA VIDA SE SIENTE LLENA, ¿QUÉ TE AYUDA A RECUPERAR EL EQUILIBRIO?
R: El yoga siempre ha sido mi ancla. Es el único lugar donde puedo desconectar mi mente, concentrarme en mi respiración y volver a conectar plenamente con mi cuerpo. También toco cuencos de cristal, y la vibración me aporta una profunda sensación de calma y equilibrio. Juntos, me ayudan a tranquilizarme, a resetearme y a sentirme más equilibrada de nuevo.
Preguntas y respuestas: Reflexiones sabiduría
¿QUÉ HA SIDO LO MÁS SIGNIFICATIVO DE TU TRABAJO HASTA AHORA?
R: La parte más significativa de mi trabajo ha sido ver cómo las mujeres vuelven a conectar consigo mismas. A medida que la autocrítica se suaviza y recuperan la confianza, sus cuerpos comienzan a responder con facilidad en lugar de resistencia. Las luchas con el peso a menudo se resuelven de forma natural y la pérdida de peso se produce sin esfuerzo. Aún más poderoso es ver cómo las mujeres aprenden a disfrutar de la comida de nuevo sin miedo ni culpa. Verlas sentirse nutridas, seguras y en paz con sus cuerpos es lo que hace que este trabajo sea tan profundamente significativo para mí.
¿QUÉ CONSEJO LE DARÍAS A UNA MUJER QUE SE SIENTE DESCONECTADA DE SU CUERPO O DESANIMADA POR INTENTOS ANTERIORES DE «HACERLO TODO BIEN»?
R: No hay nada malo en ella. Sentirse desanimada no significa que haya fracasado, sino que el enfoque no respetaba su cuerpo ni su vida. La curación comienza cuando dejamos de intentar arreglarnos y empezamos a escuchar. Con paciencia y cuidados constantes, el cuerpo responde.
SI PODRÍAS VOLVER ATRÁS Y HABLAR CON TU YO MÁS JOVEN AL COMIENZO DE ESTE VIAJE, ¿QUÉ LE DIRÍAS?
R: Le diría que su valor nunca se midió por un número en la báscula. La lucha no era su cuerpo, sino la creencia de que su valor dependía de controlarlo. Dejar atrás esa creencia es donde realmente comienza la curación.
Preguntas y respuestas: Favoritos divertidos y ligeros
¿LA MEJOR DECISIÓN QUE HAS TOMADO PARA TU SALUD O BIENESTAR?
R: La mejor decisión que he tomado por mi salud y bienestar fue invertir en mí misma volviendo a estudiar a los 52 años. Puse todo mi empeño en mi formación en el IIN y eso cambió el rumbo de mi vida. Fue un acto de fe y sigue marcando mi forma de vivir hoy en día.
¿UN LIBRO O PODCAST QUE RECOMENDARÍAS A LA Comunidad de IIN E MOMENTO?
R: RecomendaríaGood Energy , de Casey Means. Hace un magnífico trabajo al replantear la salud en torno a la resiliencia metabólica, la energía y la función celular de una manera que resulta empoderadora en lugar de restrictiva. Establece la conexión entre los alimentos que comemos, el azúcar en sangre, las hormonas, el estilo de vida y la vitalidad a largo plazo, y nos recuerda que sentirse bien no es un lujo, sino algo fundamental.
SI PUDIERAS SER CUALQUIER FRUTA O VERDURA, ¿CUÁL SERÍAS Y POR QUÉ?
R: Un aguacate. Nutritivo, equilibrado y muy reconfortante. Aporta riqueza y equilibrio, ayuda a estabilizar la energía y hace que todo lo que se combina con él resulte más satisfactorio. No es llamativo, pero es esencial.
¿A QUÉ ARTISTA O CANCIÓN RECURRES CUANDO NECESITAS UN IMPULSO DE MOTIVACIÓN?
R: Cualquiera. Stevie Nicks. Su música es sólida, potente y sin complejos. Me recuerda que debo confiar en mi intuición, mantener los pies en la tierra y seguir adelante.
Publicado: 20 de febrero de 2026
Actualizado: 20 de febrero de 2026