¿Estás posponiendo una tarea importante para leer este blog? Si es así, no estás solo. La procrastinación es un comportamiento habitual que consiste en posponer la realización de tareas importantes por algo menos urgente o importante.
¿Por qué lo hacemos?
Según la Ciencia de la Procrastinación, este comportamiento tan habitual se produce porque, en nuestra mente, tenemos tendencia a sobrestimar o infravalorar el valor de una recompensa en función de lo pronto que la vayamos a obtener. En otras palabras, cuanto más lejos esté la recompensa, más descontamos su valor.
Aunque tengas todo tipo de buenas intenciones y estés motivado por un cambio de estación, un nuevo año o una nueva perspectiva de la vida, es posible que retrases el trabajo para conseguir lo que quieres.
Por ejemplo, imagina que quieres conseguir tu objetivo de perder 9 kilos en 8 semanas. Eso parece muy lejano, y las galletas están justo delante de ti. ¿Cómo puedes mantener la motivación?
Aquí tienes algunas formas de mantenerte en el buen camino y dejar de procrastinar:
Pon obstáculos a tu procrastinación
Haz que la gente sepa lo que te propones y declara públicamente tu objetivo. Una vez que lo expongas, te resultará mucho más difícil no cumplir tu plazo, porque tu integridad estará en juego.
Acepta tu tendencia a procrastinar
Acepta que probablemente seguirás procrastinando. Está en la naturaleza humana posponer lo que no nos gusta por algo que parece más gratificante. Pero puedes darle la vuelta a esta tendencia para que trabaje a tu favor en lugar de en tu contra.
He aquí algunos hábitos comunes y cómo puedes aprovechar la procrastinación para cambiarlos:
¿Cómo te afecta la procrastinación? ¿Qué haces para romper el hábito?